viernes, 4 de septiembre de 2009

Oda a una cantimplora

La felicidad tenía un precio, y ese precio eran 10 Euros.
10 Euros bien invertidos, 10 Euros que salvaron la vida a un pobre peregrino.
10 Euros, el precio de una cantimplora.
Una cantimplora azul, como el cielo que nos acompañaba, envuelta en una tímida funda negra, como la noche en la que caminaban nuestros destinos.
Los mejores forjadores de cantimploras hicieron la mía especial.
Era mágica.
Cuándo bebías de ella, cerrabas los ojos y podías ver un manantial.
Un frescor llenaba mi boca. Era el agua que emanaba de mi cantimplora.

Pero la felicidad, como todo en esta vida, no dura para siempre.

¡Maldito mal nacido! ¡Sinvergüenza el ladrón que me la arrebató!
Privaron a mi cantimplora de su mosquetón. Y a mi me privaron de mi cantimplora.

El mundo es demasiado cruel. El mundo es demasiado cruel.

El cielo lloraba. Nuestras vidas se consumían. Ya no había sitio para la felicidad. No había frescura en nuestras vidas.

¡Oh cantimplora mía como te hecho de menos!
Si aún pudiese beberte…

Era 31 de Julio.

Era el día de la cantimplora caída en batalla.

Era el día en el que mi corazón quebró.


¡Nunca te olvidaré!

viernes, 28 de agosto de 2009

¿Quien cojones eres?

- ¿Quién cojones eres?

- ¿Qué quien soy?Soy tu yo verdadero. La maldad encubierta con la máscara de la simpatía. El antisocial. Soy tu anticristo.
Devoro tu alma y me follo a tus sentimientos.
Vomito "buenas" acciones. Engullo toda la mierda que me dices.
Soy tu yo más primitivo.
Soy el que sobrevivirá.

Y tú, ¿tú quién cojones eres perdedor?

miércoles, 26 de agosto de 2009

Más sólo que nunca

Más sólo que nunca

Más sólo que nunca.

Sin cielo al que mirar, ni tierra que pisar.

Más sólo que nunca.

Más sólo que nunca…

Abro los ojos y no veo nada. Sólo hay oscuridad.

No hay nadie ni nada alrededor.

Hasta el aire me ha abandonado.

Mis pies no se apoyan sobre nada, y mis brazos no alcanzan a tocar algo.

No siento mi cuerpo.

¿Es esto lo que quería?, ¿o más bien es un castigo por tan ansiado deseo?

Más sólo que nunca.

Sin cielo al que mirar, ni tierra que pisar.

Más sólo que nunca.



Hubo un tiempo en el que soñé.

Soñé con tantas ganas que perdí la consciencia y entré en un estado de coma profundo.

Cualquier aspiración podía cumplirse.

Pero todo era un sueño.

Y la realidad estaba ahí. Burlona y sonriente.

Me esperaba.

Me esperaba con una de sus mejores cartas.

El sufrimiento y el dolor.

Nunca tuve un peor despertar que aquél.



Pensamientos inconexos.

Sentimientos…

… inconexos también.



No quiero nada.

Y por no querer…

… no quiero ni lo imprescindible.

martes, 7 de julio de 2009

Desde el cielo

Flotaba entre el cielo y el suelo sin tener su lugar en la tierra.

Brillaba, pero sólo unos cuantos sabían admirar su belleza.

Respiraba odio, y cuando expiraba, salía amor de sus pequeños pulmones.

Siempre acudía a su cita en el horizonte sin pedir nunca explicaciones, y sin tener nunca compañía.

Era la solitaria de la noche, y él lo sabía.

Lo sabía demasiado bien.

La adoraba y en los atardeceres enloquecía.

Enloquecía, y en un afán de llamar la atención de su amada, se clavaba cientos de puñales, esparciendo su sangre al horizonte.

Danzaba canciones de guerra, y maldecía a una estrella envidiosa.

Estrella que codiciaba la atención de los seres humanos.

Estrella destinada a morir día tras día.

Estrella gracias a la cual un día la noche y el atardecer se conocieron.

martes, 16 de junio de 2009

¿Cuándo dejé de existir?

¿Cuándo dejé de existir?
¿Cuándo perdí la fe en mí mismo?

Aún recuerdo los días en los que soñaba.
Días inolvidables.
Días en los que todo era absurdamente sencillo.

Aún recuerdo los días de humo y de calor.
Días inolvidables.
Días en los que los sentimientos afloraban.

¿Y hoy?

¿Y el mañana?

No existe el mañana.
No existe el mañana porque he dejado de soñar.
No existe el mañana porque he dejado de existir.

domingo, 31 de mayo de 2009

Recta final (gran despedida)

Corriendo en dirección contraria, sin respirar, tan sólo viendo luces y siluetas en movimiento.
Arrancando todas las venas de mi cuerpo, mordiéndolas, rasgándolas y arañándolas, mientras vomito la vergüenza que un día se apoderó de mi estómago.
Extirpando el tumor de la vida, que nada más nacer se pegó a mi cuerpo con una metálica sonrisa en la cara.
Alcanzando la recta final, la liberación en una gran despedida.

jueves, 21 de mayo de 2009

Soledad

SOLEDAD_____
_______________________
Aún con todas las drogas del mundo, y todo el alcohol en vena podría llenar tal vacío, tal castigo divino.
Pido a la tierra rosas, y aparecen ortigas intentando quemar la poca piel que me queda.
Pido un rap que guíe mis pasos en la vida, pero sólo suena un triste blues.
Pido compañía, y la soledad, la soledad se ríe, pues sabe que ella siempre será mi única compañía. Que será la ortiga que hiera mi vida. Que será el blues que marque mi fracasado final.

lunes, 18 de mayo de 2009

Resulta que al final... todo era una máscara

Justo cuando creía que todo iba bien, decidí mirar al pasado. Rememorando viejos recuerdos me dí cuenta que desde que era niño siempre llevaba una máscara.
Una máscara con la que poder mirar al prójimo, una máscara con la que poder identificarme con los demás.
Una máscara de vivos colores, con una gran sonrisa en la boca.
Simplemente una máscara.

Justo cuando creía que todo iba a ir bien, me quité la máscara.
Y en su lugar, en su lugar descubrí vapor, sangre seca y dos grandes cuencas, oxidadas, vacías e inertes.

En mi mirada descubrí que aunque siempre primaba una sonrisa en mi cara, ésta siempre estaba vacía.

En mi mirada descubrí que al final... todo era una máscara.

jueves, 14 de mayo de 2009

Entre humo

¿Qué sera eso que quema, y asciende, y se mete por los poros de mi piel?
¿Qué será esa sensación de vacío reflejada en un espejo roto?
¿Qué sera ese olor a vainilla?
¿Será humo?
No. Es amor consumiéndose.
Es una trompeta dando su última nota. Una guitarra desafinada. Una voz quebrada.
Es un último jazz cansado de improvisar.
Es la muerte de los sentimientos.
Es el otoño preparando el invierno.

Es la jodida vida.

miércoles, 13 de mayo de 2009

1 · El mago

Soy agua,
soy el agua que brota, cae, discurre, envenena,
soy materia gris disuelta en formol.

0 · El loco

Me gustaría que os murierais todos
para poder suicidarme sin remordimiento.

jueves, 7 de mayo de 2009

Fin-finita

¿Qué es la existencia más que un mero error genético?
¿Qué es la vida más que una condena a largo plazo?

A cada paso que das, al mirar hacia atrás, en todo momento te das cuenta que todo, absolutamente todo es el fruto de hilos inconexos de un azar juguetón.

Y al mirar hacia aldeante, al mirar hacia adelante nada.
El vacío.
El vacío y el recuerdo de una vieja tela de araña.

viernes, 3 de abril de 2009

Falso amor

Tu cuerpo desnudo de nuevo ante mí.
El mismo pensamiento de siempre.
Falso amor.

Deseo rozar tu piel, deseo fundirme contigo.
Pero sé que todo es una falsa.
Un falso amor.

Mientras tu te entregas a mí,
yo simplemente hago lo que debo hacer.
Intentar sanar mi corazón destrozando el tuyo.
Intentar salvarme a través de un falso amor.

lunes, 30 de marzo de 2009

Deseos prohibidos

(...) estoy aquí para cumplir tus sueños más oscuros (...)

Algo nuevo está a punto de llegar.
Algo oscuro también.
Esperad conmigo.
Pensad en aquel sueño oscuro por el que pagaríais el precio más alto de vuestra vida.
Temedme.
Temedle.
Muahahaha

domingo, 22 de marzo de 2009

Anónimos

Somos dos anónimos de nuevo.
Nuestros corazones se han podrido.
De correr juntos, hemos pasado a correr por separado,
huyendo de la gélida realidad que nos separó.

Mi mano rehuye tu cuerpo.
Mi mente nuestros recuerdos.
Desangro, vomito sentimientos que desaparecerán.
Mierda por la que no es necesaria luchar.

martes, 17 de marzo de 2009

Kokoro

Golpes metálicos precedidos de un chorro de sangre.
La estampa de siempre.
Mi marcapasos no puede más. Quier reventar. Estallar y hacer volar toda la sangre que bombea.
Quiere ir tan rápido que salga humo, y que después, el mecanismo arda.
Quiere liberarse de esta mierda de cuerpo que le rodea.
No quiere sustituir a ese viejo músculo que un buen día se fue, dejando algo frío y vacío en su lugar.
Quiere dejar de existir, y hacerlo a lo grande.
Quiere dejar de ser ese puto sustituto.

jueves, 26 de febrero de 2009

Microtextos (XX)

XX

En lo alto de la montaña vi un pájaro que no sabía volar,
con sutileza desplegó sus alas y se lanzó al vacío.
En el suelo vi una masa de sesos resplandeciendo a la luz del sol
y de ellos nació la palabra muerte.

jueves, 19 de febrero de 2009

Enganchado a tu música vital

Estoy enganchado a ti de tal forma que en el momento que pruebe otro amor, moriré.
Tus palabras son la base en torno a las cuales giran mi vida, al ritmo del compás de mi corazón, haciendo que el rap de mi vida continúe simultáneamente a la tuya.
Así será hasta que los dulces sonidos del Soul de la muerte sean escuchados, y ellos me hagan llorar de felicidad. Y de tristeza. Y de compasión conmigo mismo.
Así será. Y así espero que sean nuestras vidas.

lunes, 16 de febrero de 2009

La vida con Grossi 1: De cómo empezó una nueva era

Hoy comienza una nueva era en mi vida. Es la era de la informática, de los blogs personales, y de los diarios cachondos.
Hoy empieza la era de "La vida con Grossi"

Cada semana actualizaré este blog, junto al de "La vida de Grossi" con relatos en los que hablaré, de forma cómica, de aquellos pequeños sucesos de mi vida, y del por qué de mi situación actual.
Tengo ya pensados algunos relatos para comentar, y espero que os gusten y los comenteis.

Sin nada más que contar, me despido hasta el viernes, día en el cual subiré el primero de ellos.

Saludos

Grossi

jueves, 12 de febrero de 2009

La naturaleza del ser humano

Voy caminando por la calle y mientras me fumo mi pipa, gotas de sangre caen por la calle.
Es la lluvia que la vida prepara para quienes nunca llegaron a comprender que el éxito o fracaso de su existencia no depende ni de Dioses ni del azar, sino del sudor de sus frentes y de su amor propio.
Es la sangre de la justicia, injustamente elegida.
Es la sangre de quienes amaron y lo dejaron de hacer al conocer el peligro que ello. conlleva. Y la sangre de quienes nunca lo hicieron.
Es la sangre de mi conciencia, que muere lentamente, en pos de una vida ruin. Una vida regida por normas sociales. Una vida regida por el bien común, pero sin el otro.
Es la muerte que nos consume, porque desde que hemos nacido, hemos dejado de vivir.
Es nuestra naturaleza.

martes, 3 de febrero de 2009

El lado oscuro de la luna 3 (FIN)

- ¿Por qué lloras?

Pablo se seco las lágrimas con la manga de su camisa y se fue hacia un cajón donde guardaba la daga que le entregaron sus padres antes de abandonarlo, junto al libro de la profecía.

Sabía que el día había llegado, y que nada podía detener semejante acto. La vida del mundo, una vida mejor, dependía de aquel acto, de aquel ser hecho con el único propósito que la muerte.

Pablo alzó la voz, y se dirigió a la puerta, preguntando a la misteriosa chica si le podía hacer un último favor.

- Por supuesto que sí, pero por favor ábreme la puerta.

- Lo siento. Me voy a quitar la vida. ¿Puedes hablar conmigo hasta entonces? ¿Estarás conmigo hasta el final?

La chica dudo un instante, pero al rato contestó afirmativamente, a lo que Pablo la abrió la puerta con la daga en las manos, y toda la pena del mundo concentrada en su mirada.

Silvia lo notó, e intentó sonreírle, pero en lugar de una sonrisa salió un gesto vacío.

Mientras el dueño de la cas dibujaba círculos en el suelo, la huésped le observaba en silencio.

Una vez terminado su trabajo, Pablo se sentó en el centro y se cortó las venas de las piernas, y posteriormente de los brazos, mientras le pedía a su amiga que le hablase, que le comentase lo bello que era la vida.

Pero para sorpresa de él, ella fue corriendo y lo abrazó. Lo abrazó y le quito la daga para clavársela en el pecho de ella.

Pablo la miró atónito. No podía ser.

- ¿Por qué? Tú no debías, tu no debías morir…

La chica le sonrió, y entre susurros le dijo que ella tenía que morir con él, que lo sabía. Que quería llegar con él al más allá. A un sitio donde pudiesen estar los dos solos, a un mundo para ellos.

La sangre hizo su efecto, y la leyenda cuenta que esa noche una nueva luna apareció. Una luna roja preciosa que alumbraría las noches de aquella nueva era en la vida de la tierra.

Y cuenta la leyenda que una vez al año, se puede ver en la luna la silueta de dos personas corriendo, besándose, riendo…

lunes, 2 de febrero de 2009

El bosque de cipreses

La penumbra se había cernido sobre ellos mientras volvían a casa a través del camino del bosque. Era un camino pedregoso cubierto por cipreses y matojos de maleza aquí y allá. A través de sus hojas llegaban a sus oídos los lamentos de los árboles mientras avispados cuervos cazaban los gusanos que incautos se asomaban. El terror se fue apoderando de ellos y comenzaron a acelerar el paso. La luna estaba oculta, el viento y el frío rasgaban la piel con su roce y sus ojos ya no les eran de utilidad. Un sonido hueco se acercaba por su espalda mientras un cruel escalofrío les recorría la espada. Aceleraron el paso y ella tropezó, quiso gritar pero una estaca atravesó su corazón antes de poder hacerlo. Él siguió corriendo, cegado por su propia respiración y su temor, sin haber oído nada de lo sucedido. Ya había olvidado la razón por la que corría, cuando se quiso dar cuenta estaba en un claro. Sus zapatillas estaban desgastadas y él cubierto de sudor, un asfixiante sudor que se tornó frío al darse cuenta de que estaba solo. Con su vida y su valor en los puños regresó al interior del bosque a buscar a su amada. El temor seguía dentro de él, apretándole el corazón a cada paso que daba. Ya no escuchaba su respiración y el sonido del bosque se hizo más latente en él. Su corazón se aceleró. A duras penas podía continuar, cada pequeño sonido atravesaba su cerebro y lo llenaba de malignas elucubraciones. Al poco rato lo único que le preocupaba era su propio pellejo, pero ya era tarde. El bosque se cerró sobre él y su piel y sangre forró los cuerpos de los vetustos árboles del bosque de cipreses.

El lado oscuro de la luna 2

Los días iban pasando, y los encuentros entre Pablo y la misteriosa chica se iban incrementando, hasta que llego un punto en el que ninguno de los dos supo del otro, pues la poca luz que quedaba en el mundo expiró, y la monotonía de la vida de Pablo volvió a humedecer sus huesos, matándolo por dentro como si de un cáncer se tratase.
Pablo sabía que estaba muriendo, y era consciente de ello desde el día que leyó aquel libro sobre profecías. Y lo más humillante de todo, es que no sabía ni cuándo ni cómo iba a hacerlo.
Un día de lluvia, algo golpeó fuertemente su puerta. El primer pensamiento del inquilino fue que era el viento, pero una leve voz se oía de fondo.
Era dulce, y su sonido se entrecortaba, haciendo que esta fuese uno de los sonidos más hermosos que Pablo había oído en su vida.
Tras un breve silencio consiguió distinguir lo que decía: “Me llamo Silviii.. Silvia”
- Hola, yo soy Pablo, ¿quién eres?
Le sonaba extraño oir su voz tras varios años sin pronunciar ninguna palabra.
- Soy Silvia, la chica que te saludaba desde mi torre. Sentía necesidad de hablar contigo. Cada vez que sueño, una voz me indica que tengo que hablar contigo, que tengo que cumplir una misión contigo.
- Lo siento no va a poder ser, estoy muriendo. Es necesario que muera. Si no, no habrá salvación.
Dicho esto Pablo empezó a llorar. Lloró por todo lo sufrido en su vida.
No podía ser verdad. Había vivido siempre sólo, y ahora que por fin podía compartir con alguien sus experiencias, ahora que podía por fín hacer una amiga, sabía que su fin estaba cerca…

viernes, 30 de enero de 2009

El lado oscuro de la luna

En el centro de la ciudad, donde las ratas hacen vida entre contenedores y altos edificios que absorben la poca luz que queda en el mundo, vive Pablo en su torre.

Torre de oscuras cristaleras, base de hierro, y menos vida que la luna, que hace ya bastantes años se cansó de trabajar, y en un acto desesperado por morir estalló, descomponiéndose en pequeños fragmentos que al frotar con la atmósfera creo una de los momentos más preciosos de la era, habiendo siete noches enteras de lluvias de estrellas.

Pablo casi siempre vivía con las persianas bajadas, pues estaba tan acostumbrado a la falta de luz, como lo podían estar los gusanos que viven el suelo, de los cuales se alimenta. Realmente él no conocía a nadie que hubiese experimentado eso que llamaban día, eso que llamaban sol. Simplemente conocía los pocos rayos que entraban de una de los nuevos soles a través de la capa de humo, niebla y desesperación que cubría a la tierra.

Un día de aburrimiento, Pablo decidió subir las persianas y así con un poco de suerte, y un poco más de luz de lo habitual, probar los prismáticos que le regalo su abuelo antes de su muerte.

Arrastrando los pies, y el alma, fue hacia el lado opuesto de la habitación y poco a poco fue tirando de la correa hasta su tope.

Tenía suerte había un poco de luz, así que sacó los prismáticos y se dispuso a mirar aquel paisaje urbano.

Entre torres de hormigón, hierro y soledad encontró una ventana abierta y a una chica saludándole con la mano, y observándole a el también.

Este fue el comienzo de una gran historia, la historia de lo que desde ese día iba a ser su infierno.

martes, 20 de enero de 2009

Diario de un tímido

Escondido bajo las cálidas mantas de mi cama, mi templo, despierto de nuevo en un día sumido en una monotonía absoluta, cárcel creada por mí mismo.
¿Quién dijo que un pajarillo no puede estar conforme en una jaula?
Mis alas las corté un buen día, sin saber por qué, pero con la seguridad de que en mi soledad encontraré cobijo, seguridad, tranquilidad...
Hay veces en las que intento abrir la jaula, en las que me armo de un mínimo valor, y reparo mis alas e intento ver ese basto cielo azul de la libertad.
Hay veces en las que intento volar libremente. En las que simplemente deseo volar, aunque para ello tenga que esquivar a las águilas que intenten robar mi sueño...
Hay veces en las que deseo soñar de nuevo..., pero eso es imposible, porque al rato me vuelvo a romper mis alas..., y con ello me vuelvo a maldecir.
Ojala algún día un buen pájaro cante cerca de mi jaula, ojala me ayude a dar el gran salto, ojala tenga alguien con quien poder volar lejos, lejos de esta jaula que me ve morir.

domingo, 4 de enero de 2009

Solamente

Comparando la soledad con la vida, me doy cuenta solamente de una cosa, y es que estamos solos a la hora de vivir.
Nacemos solos, y solamente convivimos, que no vivimos, con gente durante un breve periodo de tiempo, ya que cuando morimos, cuando nos volvemos a unir al espacio, a la naturaleza, lo hacemos en una completa soledad, la misma soledad que nos ha acompañado a lo largo de nuestra existencia.
Solamente de eso me doy cuenta.